Tratando de dar respuesta a una pregunta que últimamente y en tiempos modernos ha tenido una marcada acentuación en buscar y hacer valer una igualdad, podría decir, que ser hombre es igual de difícil que ser mujer, que las limitaciones Bio-psico-sociales de un hombre, pueden no ser idénticas a las de una mujer, pero están igual de arraigadas una de la otra, y una para la otra, se convierte en el paradigma de no existe lo uno sin lo otro, es el eterno yin yang de la sociedad, pues son opuestas y complementarias, pero sobre todo necesarias para la existencia.
Para mi, como individuo del sexo masculino, definir que es ser hombre y después de moldearme con educación escolar, académica, familiar, cultural, entorno social, religión, medios de comunicación, amistades, etc., es ser una persona que puede realizar todas las actividades y quehaceres que realizan las mujeres o los hombres, exceptuando las biológicas o las que mi fuerza física e intelecto me permita. Pero fuera de ello, yo puedo y se realizar actividades como la crianza de un niño, reparar algunos elementos mecánico automotriz, cocinar y guisar me encanta, plomería, y podría mencionar una lista de actividades que la sociedad clasifica como de hombre o mujer, para mi solo serían actividades más agradables que otras, sin que me importe la clasificación dada por la sociedad.
Puntos clave a destacar:
- Crítica a los estereotipos de género: El texto cuestiona la idea de que ciertas actividades o cualidades son exclusivas de un género.
- Énfasis en la individualidad: Cada persona, independientemente de su sexo, tiene la libertad de definir su propia identidad y de realizar las actividades que desee.
- Llamado a la igualdad: El autor aboga por una sociedad más equitativa, donde hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades y sean valorados por sus capacidades individuales.
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